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Antihemorroidal Cinfa pomada: para qué sirve

Antihemorroidal Cinfa es una pomada rectal con cuatro principios activos: hidrocortisona, un corticoide; neomicina, un antibiótico; benzocaína, un anestésico local, y ácido tánico, un astringente. Alivia la inflamación y el picor del ano en hemorroides, fisura anal, eccema anal y proctitis, y en España se dispensa con receta médica. Aquí se explica cómo se aplica, cuándo no debe usarse y qué hacer si a los siete días no hay mejoría.

Qué contiene y qué hace cada componente

Cada gramo de pomada lleva 25 mg de acetato de hidrocortisona, 5 mg de sulfato de neomicina, 15 mg de benzocaína y 10 mg de ácido tánico. Según la ficha técnica, cada uno cumple una función distinta:

  • Hidrocortisona: corticoide antiinflamatorio y antipruriginoso; frena el enrojecimiento, el edema y el exudado, y calma el picor, la quemazón y el dolor.
  • Benzocaína: anestésico local de tipo éster que calma el dolor y el picor de las hemorroides y adelanta el inicio del efecto analgésico; se absorbe muy poco.
  • Neomicina: antibiótico aminoglucósido que, según la ficha técnica, resulta útil junto con la hidrocortisona en el eccema anal.
  • Ácido tánico: astringente que ayuda a disminuir el exudado en la zona tratada.

Para qué está indicada y qué medidas la acompañan

Su ficha técnica la indica para el tratamiento local sintomático de la inflamación anorrectal y del picor anal asociados a hemorroides, fisura anal, eccema anal y proctitis, que es la inflamación del revestimiento del recto. Al ser sintomático, calma las molestias, pero no resuelve la enfermedad de base, y no impide que el médico añada otros fármacos, como antibióticos, si lo considera adecuado.

La misma ficha insiste en las medidas generales: un ritmo intestinal normal con fruta, verdura, líquidos suficientes y ejercicio regular, y, si hace falta, un laxante que aumente el volumen de las heces o las ablande. Para la higiene, recomienda lavar la zona después de cada deposición con un jabón suave y secarla sin frotar, con una toalla limpia.

Las pomadas que se dispensan sin receta, los comprimidos de diosmina y los signos que obligan a consultar se comparan en la guía de las hemorroides: tratamientos con y sin receta.

Cómo se aplica la pomada

En adultos, la dosis recomendada es de 1 a 3 aplicaciones al día. Se extiende una capa fina, de aproximadamente 1 cm de pomada, sobre la zona anal afectada, limpia y seca. Para tratar el interior del canal anal se enrosca la cánula en el tubo, se introduce la punta con cuidado y se aplica una pequeña cantidad presionando ligeramente; después se desenrosca la cánula y se lava antes de guardarla.

El prospecto pide lavarse las manos antes y después de cada aplicación y que la cánula la use un solo paciente. Si olvida una aplicación, póngala en cuanto pueda, o espere a la siguiente si falta poco para ella, y no aplique una cantidad doble. El envase comercializado es un tubo de 30 g con cánula, que no requiere condiciones especiales de conservación.

Cuántos días se puede usar

La ficha técnica fija un punto de control: si tras 7 días de tratamiento los síntomas no mejoran, o si aparece una hemorragia, hay que reevaluar la situación clínica. Tampoco debe aplicarse en zonas extensas ni durante periodos prolongados: las curas oclusivas y la piel inflamada aumentan la absorción del corticoide, y la piel dañada, la de la neomicina.

El uso prolongado tiene además riesgos propios: la benzocaína puede deshidratar el epitelio de las mucosas o tener un efecto cáustico, y la asociación de antibiótico y corticoide puede hacer que proliferen microorganismos no sensibles a ella, hongos incluidos. Si las crisis se repiten, conviene que el médico revise la causa en lugar de encadenar tubos.

Cuándo no debe usarse

Cuando se sospecha una mayor absorción, la ficha técnica desaconseja usarla en grandes cantidades, con curas oclusivas o en zonas extensas durante mucho tiempo, por el riesgo de lesión del oído (ototoxicidad), daño renal (nefrotoxicidad) y metahemoglobinemia. Tampoco debe aplicarse sobre quemaduras graves ni heridas profundas, y pide precaución en personas con asma.

Está contraindicada en estos casos:

  • Alergia a la hidrocortisona, la neomicina, la benzocaína, el ácido tánico, otros anestésicos locales de tipo éster o alguno de los excipientes.
  • Infecciones víricas, tuberculosas, bacterianas primarias o por hongos.
  • Presencia de hemorragia.
  • Niños menores de 2 años.
  • Sordera de origen neurológico previa, cuando exista alguna situación que pueda aumentar la absorción del medicamento.

Efectos adversos y señales de alarma

Con frecuencia no conocida pueden aparecer reacciones locales, sobre todo por hipersensibilidad al preparado: quemazón, picor, irritación, sequedad y dermatitis alérgica de contacto. Si la zona se irrita o se vuelve sensible, el prospecto indica suspender el tratamiento. Con dosis altas, superficies amplias, curas oclusivas o un uso prolongado pueden aparecer además atrofia de la piel, erupciones acneiformes, maceración y estrías.

Cuando el corticoide llega a la sangre puede frenar el eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal, que regula las glándulas suprarrenales, con rasgos de síndrome de Cushing como la cara redondeada o la grasa acumulada en el abdomen, y subir el azúcar en sangre y en orina. Si nota la vista borrosa o cualquier otro cambio en la visión, consulte con su médico.

Hay además una reacción rara pero grave, ligada a la benzocaína: la metahemoglobinemia, que tiñe de azul la piel y las mucosas. Si la nota, deje la pomada y busque atención médica urgente. Cualquier sospecha de efecto adverso puede comunicarse al Sistema Español de Farmacovigilancia de Medicamentos de Uso Humano.

Interacciones, alergias cruzadas y otros avisos

La benzocaína se metaboliza por las colinesterasas, de modo que no debe usarse junto con inhibidores de la colinesterasa como el donepezilo, la galantamina o la rivastigmina, empleados en la enfermedad de Alzheimer. Además, puede inhibir la acción de las sulfamidas, y no conviene aplicar otros anestésicos locales en la misma zona por su efecto aditivo.

Con aminoglucósidos por vía sistémica, como la estreptomicina o la gentamicina, hay que contar con una toxicidad acumulada con la neomicina. Puede haber sensibilidad cruzada entre la neomicina y otros aminoglucósidos, y entre la benzocaína y otros anestésicos de tipo éster, como la tetracaína, y pueden producirse reacciones cruzadas de la benzocaína, incluidas urticaria y anafilaxia, con sulfonamidas, tiazidas o el ácido paraaminobenzoico.

Dos avisos menos conocidos: no debe aplicarse en las 72 horas previas a una prueba de función pancreática con bentiromida, porque la benzocaína puede alterar el resultado, y la hidrocortisona puede dar positivo en un control antidopaje. Lleva además parahidroxibenzoato de metilo y de butilo, que pueden causar reacciones alérgicas, a veces retardadas.

Niños, personas mayores, embarazo y lactancia

No debe usarse en menores de 2 años, y en niños mayores tampoco se recomienda, por el riesgo más alto de metahemoglobinemia con la benzocaína y porque absorben proporcionalmente más corticoide. Si se utiliza, el prospecto pide la menor dosis durante el menor tiempo posible, con seguimiento médico. Las personas mayores son más propensas a los efectos adversos, y puede ser necesario ajustar la dosis.

En experimentación animal se ha visto un efecto adverso sobre el feto con algunos de sus principios activos, y no hay estudios adecuados en embarazadas: solo debe usarse en el embarazo si los beneficios superan los posibles riesgos para el feto y, en general, no se recomienda ni en el embarazo ni en la lactancia. Su influencia sobre la capacidad de conducir es nula o insignificante.

Por qué necesita receta y si está financiada

CIMA, la base de datos de medicamentos de la AEMPS, clasifica Antihemorroidal Cinfa como medicamento sujeto a prescripción médica, así que la farmacia necesita una receta para dispensarla. Para las hemorroides también hay pomadas que no la necesitan, con otra composición; esta asocia un corticoide, un antibiótico y un anestésico local.

BIFIMED, la consulta oficial del Ministerio de Sanidad sobre financiación, la da como excluida de la financiación del Sistema Nacional de Salud. Por eso su precio se paga completo en la farmacia, sea la receta pública o privada, y es el farmacéutico quien lo indica.

Cómo se solicita la receta

Se tramita con el servicio Receta médica online, mediante un cuestionario médico por escrito, sin videollamada ni llamada telefónica. Tiene sentido cuando un médico que exploró la zona ya diagnosticó las hemorroides, o alguna de las otras enfermedades de la indicación, y lo que aparece ahora es una nueva crisis del mismo problema. En el cuestionario conviene explicar quién hizo el diagnóstico y cuándo, cómo son las molestias, si hay sangrado, qué otros medicamentos usa y si tiene alergias, sobre todo a anestésicos locales o a antibióticos.

Como la pomada contiene neomicina, rige también este principio: la decisión de prescribir un antibiótico la toma el médico tras valorar el caso; muchas infecciones necesitan exploración presencial o una prueba antes de decidir. El médico Damian Wojno, colegiado en Polonia (n.º 3211301), puede pedirle documentación, recomendarle que le vean en persona, por ejemplo si hay sangrado, dolor intenso o es el primer episodio, o denegar la solicitud. Si da su conformidad, la receta médica se envía en PDF a su correo electrónico.

Esa receta se presenta en la farmacia: su reconocimiento se basa en el artículo 11 de la Directiva 2011/24/UE y, en España, en el artículo 15 bis del Real Decreto 1718/2010, y en el mostrador la decisión de dispensar corresponde al farmacéutico. El importe de la valoración se ve en el botón de solicitud y no incluye la pomada.

La tarifa cubre la consulta médica, no la emisión de un documento. Si el médico deniega la solicitud por motivos médicos o legales, le devolvemos la tarifa. Si el médico le solicita documentación, dispone de al menos 7 días para enviarla y le enviamos un recordatorio; a petición suya ampliamos el plazo. Si aun así no es posible completar la consulta, cerramos la solicitud y le devolvemos el importe íntegro.

¿Antihemorroidal Cinfa necesita receta médica?

Sí: CIMA la clasifica como medicamento sujeto a prescripción médica. Combina un corticoide, un antibiótico, un anestésico local y un astringente, y no está financiada por el Sistema Nacional de Salud.

¿Cuántas veces al día se pone Antihemorroidal Cinfa?

En adultos, de 1 a 3 veces al día, en una capa fina de aproximadamente 1 cm sobre la zona limpia y seca. Para el interior del canal anal se usa la cánula que acompaña al tubo.

¿Cuántos días se puede usar Antihemorroidal Cinfa?

No está pensada para tratamientos prolongados. Si a los 7 días los síntomas no mejoran, o si aparece una hemorragia, la ficha técnica pide reevaluar la situación con un médico.

¿Se puede usar si las hemorroides sangran?

No. La presencia de hemorragia es una contraindicación, y si el sangrado aparece durante el tratamiento la ficha técnica pide reevaluar el caso.

¿Sirve para la fisura anal?

Su indicación incluye la inflamación y el picor anal asociados a la fisura anal, además de las hemorroides, el eccema anal y la proctitis. Trata los síntomas; la causa de la fisura la valora el médico.

¿Se puede usar en el embarazo o la lactancia?

En general no se recomienda. En el embarazo solo debe utilizarse si los beneficios superan los posibles riesgos para el feto, una valoración que corresponde al médico.

¿Interacciona con otros medicamentos?

Sí. No debe combinarse con inhibidores de la colinesterasa como el donepezilo, puede restar efecto a las sulfamidas y suma toxicidad con aminoglucósidos sistémicos como la gentamicina. Indique al médico toda su medicación.

¿Qué diferencia hay con Synalar Rectal Simple?

Synalar Rectal Simple es una crema con un solo principio activo, el corticoide fluocinolona acetónido, sin anestésico ni antibiótico, indicada en adultos para la inflamación y el picor de las hemorroides. Sus detalles están en la ficha de Synalar Rectal Simple.